Es una fuente natural más rica de vitamina E, uno de los antioxidante más potentes. Como tal, protege a las células frente a la posible agresión de los radicales libres. La vitamina E es necesaria para el mantenimiento y estabilidad de las membranas de las células. Se puede decir que casi todo lo que contiene es almidón, materias proteínicas y casi un 2% de grasa.
Es un alimento rico en hidratos de carbono que ayuda a obtener mucha energía. Su riqueza en fibra le hace ideal para tratar el estreñimiento o divertículos. Ideal para personas nerviosas o en periodo de estudios por su aporte en vitamina B.
Su contenido en lignanos (fitoestrógenos) reduce la posibilidad de sufrir cáncer de pecho, útero o próstata. Muy recomendado en las enfermedades cardiacas por su riqueza en vitamina E que ayuda a que el colesterol no se oxide y bloquee las arterias.
También nos aporta magnesio, manganeso, cobre.

También se le atribuyen virtudes al salvado de trigo, incluida una bastante desconocida como es su empleo contra fiebres pertinaces y pesadas.
También el grano de trigo sin panificar (llamado sémola) es muy recomendada en el caso de personas convalecientes, en forma de sopas.
Comer este tipo de trigo, bien sea en forma de pan o cocinado, esta especialmente indicado en las mujeres menopáusicas que están sometidas a un tratamiento con estrógenos.
Una buena manera de aumentar la ingestión de esta vitamina, si no deseamos tomarla en forma de suplementos, es comer productos de trigo integrales (pan, galletas, sopas, etc.) si queremos aumentarla podemos optar por comer germen de trigo. Una simple cucharada diaria de este producto proporciona la cantidad que necesitamos cada día.
Según la revista Noticias Sobre el Cáncer, los espárragos son un alimento con muchas propiedades benéficas para la salud.
Contienen una proteína llamada histiones, que activan el control del crecimiento celular, por lo que su consumo sería muy útil en tratamientos contra el cáncer.
Además, de acuerdo con el Instituto Nacional de Cáncer, es el alimento con mayor contenido de glutatión, el más poderoso antioxidante y anti cancerígeno.
Y por si fuera poco, también posee rutin en altas dosis, una sustancia que fortalece a los vasos sanguíneos; ácido fólico en grandes cantidades, vitamina C, vitamina B6, tiamina y potasio.
Para aprovecharlo al máximo es ideal consumirlo diariamente cocido y licuado hasta hacerlo puré, tomando 4 cucharadas soperas al día, en la mañana y en la noche; o licuado diluyéndolo en agua y tomándolo como bebida; o crudo, comenzando a verse resultados positivos en la salud en 2 ó 4 semanas.
Un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, publicado en Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, indica que las mujeres que consumen cuatro o más tazas de café al día, tendría un menor riesgo de desarrollar cáncer en la pared del útero.
Esto debido a que entre los beneficios del café, están reducir los niveles de insulina y hasta los de estrógeno libre circulante.
Pero debiendo cuidarse el añadir azúcar o crema, pues ellos aportan muchas calorías, promoviendo el aumento de peso y el riesgo de desarrollar cáncer endometrial, padecimiento que está asociado a la obesidad.
Sin embargo, aún se necesitan más estudios para confirmar este beneficio al 100%, y no aplica para café descafeinado.