Las enfermedades del oído pueden afectar a una o más de sus porciones. por ello, puede corresponder al:
OIDO EXTERNO
Sus causas más frecuentes son tapones de cera, granos o forúnculos en la pared del conducto auditivo, hongos, traumatismos, presencia de cuerpos extraños (especialmente en niños) e inflamaciones o infecciones de haber nadado.
OIDO MEDIO
Por lo general, son problemas infecciosos.