Plantas Curativas y Medicinales

Desde el inicio de la humanidad, las personas han utilizado a las plantas no sólo como alimento, sino como medicinas naturales. No se ha registrado tal vez la primera vez que se tomó una infusión o un preparado de hojas machacadas, pero a lo largo de la historia la humanidad ha tenido un enlace permanente con las plantas como suministro de salud. Las plantas fueron nuestras primeras farmacias.

Sin embargo, los avances científicos han traído medicinas más efectivas pero que sin embargo tienen sus contraindicaciones. Lamentablemente ninguna planta puede sustituir un fármaco, pero felizmente puede ayudarnos a combatir, aliviar y prevenir muchas enfermedades y males.

Millones de personas en el mundo confían en las propiedades de las plantas curativas y medicinales.

Acción Terapéutica de las Dietas Naturales

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imageLa salud del hombre, en primer lugar, depende de la comida; reza un viejo dicho, y cuánta verdad encierra.

Aquellas personas que comen y beben según sus antojos, generalmente tienen una salud precaria.

La muerte prematura de una persona es casi siempre por una enfermedad que tiene su origen en las comidas y bebidas malsanas. Son individuos que han abusado del consumo de carnes rojas, embutidos, bebidas gaseosas y bebidas alcohólicas.

Si una persona quiere alimentarse de una manera sana tiene que volver sus ojos hacia la naturaleza y buscar en ella los alimentos que necesita para vivir en salud.

Una dieta natural, combinada adecuadamente, proporciona la energía y vitalidad que necesita el organismo para cumplir sus funciones. Podemos ingerir comidas ricas y sin embargo quedan mal alimentados, por falta de una buena combinación. Por ejemplo, si tomamos juntos azúcar y sal, ácidos y sales, frutas y verduras, se forman fermentaciones en el estómago.

Las verduras contienen sales; las frutas, ácidos y azúcares; su se comen juntas causan fermentación. Una excepción a esta regla son los cítricos o agrios como la naranja y el limón, que pueden ingerirse junto a las ensaladas de verduras.
imageVeamos, a continuación, cómo pueden combinarse algunos de los alimentos básicos:

- Los cereales como: maíz, trigo, arroz, cebada, avena, etc.; inclusive nueces, avellanas, almendras y maníes son compatibles con frutas y verduras.

- Las legumbres como: frejol, arvejas, lentejas, garbanzos, etc. Se pueden comer con verduras, pero nunca con frutas. Esto provocaría trastornos en la digestión.

- Los tubérculos como: papa, camote y bulbos como: cebolla o ajo, se combinan bien con verduras y cereales, pero no con frutas.

- Los productos lácteos como: leche, queso, y yogur son compatibles con cereales, bulbos, tubérculos y verduras. Pero en el caso de la leche, es preferible no combinarla con mucho azúcar, porque ´produce fermentación en el estómago. En lugar de azúcar, se debe usar miel si desea endulzarla. La miel es un alimento sano, nutritivo, y contiene todas las vitaminas.

¿Cuándo Comer?
  • Los nutricionistas recomiendan que debe haber un lapso de 6 horas, por lo menos, entre las comidas; y la última cena del día debe ingerirse como mínimo 2 horas antes de acostarse.
  • Es preferible que los alimentos se tomen a horas regulares, y evite comer entre comidas. Recuerde que cada vez que come algo su estómago trabaja. Una carga excesiva y desordenada provoca trastornos digestivos.
image¿Cuánto Comer?

La cantidad es un factor importante en la dieta. Normalmente una persona debe comer tres veces al día: desayuno, almuerzo y cena.

El desayuno es el primer alimento que se ingiere en el día, por lo tanto debe incluir los productos naturales que proporcionen energía.  

El almuerzo es el complemento del desayuno, por lo tanto debe contener los productos básicos de una buena alimentación natural.

A diferencia de las dos comidas anteriores, la cena debe ser ligera porque el cuerpo ha terminado su trabajo y no debe ser recargado con alimentos que no va a necesitar durante la noche. Quizás una ensalada de frutas frescas sea suficiente.

Si se olvida de estas recomendaciones, recuerde esta sentencia popular: “debemos desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo”. 

Esta regla varía dependiendo del trabajo que realiza una persona: si su trabajo le demanda un gran esfuerzo físico, necesitará una cena sustanciosa preparada en base a verduras, harinas, nueces y legumbres; que son consideradas alimentos constructivos.

En cambio si desarrolla una labor intelectual, el desayuno y el almuerzo son los platos principales.

image¿Cuánto beber?

El cuerpo humano está compuesto en sus dos terceras partes de agua, y como los alimentos se transforman en líquidos para poder ser absorbidos por el organismo, el agua juega un rol preponderante en la alimentación.

Los especialistas recomiendan tomar por lo menos 8 vasos de agua al día, esta cantidad debe aumentar en los lugares cálidos. Pero es importante que el consumo de agua sea antes o después de las comidas, no es recomendable ingerirla mientras come.
¿Cómo cocinar los alimentos?
imagePreste atención a las siguientes recomendaciones:
- Las verduras no deben ser cocidas demasiado, para que no pierdan muchas de las sustancias alimenticias (vitaminas, sales minerales, etc.) que poseen. Es preferible una cocción lenta, y las ollas deben estar tapadas para evitar una evaporación innecesaria.
- El caldo de las hortalizas y legumbres (previamente lavadas) sirve para preparar sopas. No se debe botar nada; ni el agua en que se han remojado durante la noche los cereales, porque este líquido contiene sustancias nutritivas que pueden servir para elaborar otros platos.
- Los alimentos deben prepararse con poca y sal y no muy condimentados, porque no son saludables y producen una sed innecesaria.
- En lugar de las grasas animales debe usarse aceites naturales de oliva, girasol, lino, ajonjolí, soya o maní.
- Los utensilios con antiadherentes (sartenes, cacerolas, moldes de4 pastelería, etc.) son una inversión saludable, porque reducen la necesidad de agregar – al cocinar- grasa o aceite.
- Rocíe un poco de aceite vegetal para que la comida no se pegue.
- Saltee las verduras y la carne en agua o caldo, en lugar de mantequilla o aceite.
- Refrigere sopas, caldos, guisados y salsas después de prepararlos, para la retirar la capa de grasa de la superficie.
- Experimente varias formas de sazonar los alimentos y pronto apreciará los sabores más ligeros y frescos de las hierbas y otros sazonadores naturales. Deshidrate y muela sus propias especias.
- El jugo de limón imparte a los alimentos un sabor fresco y ácido; también se puede agregar ralladura de limón durante la cocción.
- Un chorrito de vinagre balsámico, de vino, hierbas, o frutas – añadido al final de3 la cocción – mejora el sabor.

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